El Hogar del Desierto
"No es el tamaño de una casa lo que la convierte en un hogar, sino las historias que protege en su interior."
Merzouga · Erg Chebbi · Marruecos
Hay hogares que se construyen con ladrillos y cemento. Otros nacen de la necesidad, del ingenio y de una profunda conexión con la tierra que los rodea.
Esta fotografía fue tomada en una jaima tradicional del desierto de Merzouga, donde tuvimos la oportunidad de compartir varias horas con familias nómadas. Llegamos hasta allí atravesando las dunas para llevar ropa, calzado y alimentos, pero terminamos recibiendo algo mucho más valioso: una lección de hospitalidad y sencillez.
Desde el exterior, la jaima parece una construcción humilde. Sin embargo, al cruzar su entrada descubrimos un espacio lleno de vida. Allí se comparten las comidas, se cuentan historias alrededor del té, se educa a los niños y se preservan costumbres que han pasado de generación en generación.
En un entorno donde el viento cambia constantemente el paisaje y las dunas nunca permanecen iguales, la verdadera estabilidad no la ofrecen las paredes, sino las personas que las habitan. Comprendí entonces que un hogar no depende de los materiales con los que está construido, sino del cariño, el respeto y el sentido de comunidad que protege en su interior.
Quizá por eso decidí llamar a esta fotografía "El hogar del desierto". Porque, entre aquellas telas que resistían el viento del Sáhara, entendí que la riqueza de una casa nunca se mide por lo que posee, sino por la humanidad que es capaz de ofrecer a quien cruza su puerta.
Información de la obra
Autor: Francisco José Gil Tejero
Colección: Fotografía de Autor · Nativa Art Desert
Localización: Merzouga · Erg Chebbi · Marruecos
Técnica: Fotografía de autor.
Año: 2025
Reflexión
«Un hogar no es el lugar donde vivimos; es el lugar donde siempre hay un sitio para compartir el pan, el té y una historia.»
— Fran Gil –