El guardián de la moto
"Mientras unos recorren kilómetros, otros simplemente esperan el momento del regreso."
Agadir · Marruecos
Viajar en moto significa aceptar que cada parada cuenta una historia. Algunas suceden sobre el asfalto y otras permanecen inmóviles, esperando pacientemente el regreso del viajero.
Esta fotografía fue tomada durante una de nuestras rutas por Marruecos, después de dejar la moto aparcada para continuar el camino a pie. Mientras nosotros seguíamos descubriendo un nuevo rincón, ella permanecía allí, silenciosa, formando parte del paisaje como si también observara el paso del tiempo.
Aquella mañana, en una calle tranquila de Agadir, comprendí que incluso una moto puede formar parte del paisaje. Mientras la ciudad seguía su ritmo cotidiano, ella permanecía inmóvil, esperando el momento de volver a ponerse en marcha.
Al contemplar esta escena comprendí que, en realidad, la moto también espera. Espera el sonido de las botas acercándose, el giro de la llave y el comienzo de un nuevo horizonte. Porque todo viaje tiene un punto de partida, pero también un lugar al que siempre regresamos antes de continuar.
Quizá por eso decidí llamar a esta fotografía "El guardián de la moto". Porque durante unos minutos fue ella quien custodió aquello que nos permitiría seguir descubriendo Marruecos un kilómetro más.
Información de la obra
Autor: Francisco José Gil Tejero
Colección: Fotografía de Autor · Nativa Art Desert
Localización: Agadir · Marruecos
Técnica: Fotografía de autor.
Año: 2025
Reflexión
«Viajar no consiste solo en avanzar; también en saber que siempre hay algo esperándote para continuar el camino.»
— Fran Gil –